La bravura del CD San Roque de Lepe doblega a un manso Ceuta (1-0)

Dosis de testosterona en la victoria de un plantel Aurinegro que demostró en la noche del último sábado de agosto que son como los mosqueteros, van todos a una. Triunfo heroico a pesar de jugar más de una parte con un jugador menos debido a una evitable expulsión de Leo Maloku, que hizo que los sanroquistas, por curioso que parezca, jugasen sus mejores minutos.

El Ceuta se presentaba en la noche del pasado sábado en el Ciudad de Lepe con la intención de aguar la fiesta aurinegra. Nada más lejos de la realidad, y es que los de Camacho aún tiene que pulir un posible juego preciosista, tiene jugadores para ello, pero cuentan con una garra y un ADN competitivo que ya quisiera el equipo de Romero, lleno de futbolistas de buen pie pero pecho frío (al menos en el choque de hoy).

La primera parte transcurrió con un enorme respeto por ambos planteles. Es más, la primera y única ocasión de peligro llegaría gracias a los pies de Fernandito en el minuto nueve. El extremo cogió un rechace al borde del área que a punto estuvo de significar el primer tanto del choque. Esto sucedería casi media hora antes de que Leo se ganase su segunda cartulina amarilla por tirarse a la piscina en un lance dentro del área rival, la primera ya la había conseguido por pegar un manotazo en el minuto cuatro a Amar antes de un saque de banda. Como resumen, el tiro de Fernandito y la expulsión fueron las dos acciones más destacables en unos primeros 45 minutos donde los asistentes disfrutaron de juego vertical por parte de los locales y de posesión inerte en los visitantes.

La segunda parte dejaría mejor sabor de boca para la hinchada lepera, que vio como su equipo era capaz de hacerse dueño y señor del partido sin tener mucho tiempo la bola en sus botas. Así pasarían los minutos donde José Juan Romero metería toda su artillería disponible en ataque (Chico, Prieto, etc) y Camacho daría paso a Toscanini para aprovechar balones aéreos, TJ para correr a la contra y Miguelito para guardar el balón si hiciese falta. Ninguno de los últimos se alzarían como el protagonista del partido, porque ese papel ya se lo había enfundado un Lucas Correa al que no le fue suficiente con ser un muro en defensa, si no también tuvo que demostrar que es un martillo pilón a balón parado en ataque. El único gol del choque vendría gracias a su testa, en el minuto 60, tras saque de Azael con pierna izquierda desde una falta lateral donde el central charrúa voló sobre la defensa ceutí para poner a toda la hinchada en pie. Testarazo imparable que dio lugar a 30 minutos de estrés y nerviosismo, puesto que aún quedaba en la memoria lo vivido ante el Betis B. Sea como fuere, nada cambiaría y los tres puntos acabarían en casa.

El próximo fin de semana espera la provincia gaditana con un recién ascendido Conil. Juan Carlos Camacho no podrá contar para el choque con Leo, aunque ya ha comprado todas las papeletas para la titularidad del lateral diestro Beken. El onubense es un comodín en defensa y se complemente a la perfección con Correa.

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